El título de este nuevo cómic se refiere a un grupo de muchachas adolescentes cuyo trabajo es entregar los periódicos todos los días por la mañana, en las tranquilas calles de los suburbios en Estados Unidos. ¿Periódicos, preguntan extrañados? ¿Acaso todavía existen? Claro que sí, sobre todo a fines de los ochenta cuando ocurre la serie. Todo muy normal, muy ordinario. Hasta que un ovni rapta a toda la población. Y nuestras protagonistas se topan con los pterodáctilos. Y con los caballeros en brillante armadura que los cabalgan. Y con los mutantes deformes y encapuchados que los combaten.
Vaughan es uno de esos contados escritores capaces de crear personajes femeninos verdaderos, no damiselas que necesitan ser rescatadas, pero tampoco las tan populares “bad girls” capaces de lidiar con cualquier problema. Mujeres reales, en otras palabras, como sacadas de una historia de Love & Rockets, y aquí el autor ejercita sus músculos como nunca antes. Por su parte, el dibujo minimalista de Chiang, tan bueno para narrar lo mundano como lo demostró en el serial de “Josie Mac” con Judd Winick hace más de quince años, también es capaz de lidiar con lo fantástico y alucinante como en la Wonder Woman de Azzarello en años recientes, resulta ideal para este cómic.
Imposible no mencionar el hecho que por alguna razón Planeta ha decidido mandarnos los cómics con la traducción hecha en España, lo cual es evidente desde el principio. Frase como “Aquí puedo decir groserías”, por ejemplo, la traducen como: “Aquí puedo soltar tacos”. Palabras como “pringados”, “fumetas”, “chivata”, “chorradas” abundan en el texto (y por supuesto “gilipolleces” y “tío” y “mola” y “cutre”). En ocasiones anteriores, ya los lectores mexicanos han reaccionado negativamente a este tipo de traducciones que poco tienen que ver con la manera en que ellos hablan. Solo el tiempo dirá si el experimento de Planeta tiene mejores resultados.
Brian K. Vaughan /Cliff Chiang, Paper Girls, 2016.