¡NO LE HALLABAN EL CORAZÓN!

Raro caso del ahogado en la alberca Amazonas; vísceras en otro lugar

Al joven Jorge Eugenio Ling Macías le inyectaron coramina para tratar de revivirlo, pero jamás le encontraron el corazón porque… ¡lo tenía en el lado derecho!

Es uno de esos rarísimos casos que los médicos denominan “transposición visceral”.

O sea que Jorge Eugenio Ling Macías tenía el corazón en el lado derecho, el hígado en el hipocondrio izquierdo, el bazo en el lado derecho el pulmón derecho en la cavidad de la pleura izquierda y viceversa. Todo al revés, explicó un doctor del servicio médico forense. Tal hecho quedó al descubierto cuando le fué practicada la necropsia al cadáver en el anfiteatro del Médico Forense.

Como lo informamos en su oportunidad, Jorge Ling Macías era empleado del Banco de Londres y México S.A., y el viernes de la semana pasada fue a nadar a la alberca del Hotel Amazonas, de la colonia Cuauhtémoc.

Ling Macías se ahogo en ese estanque y nadie explica cuál fué la causa del fatal accidente, ya que el joven individuo sabía nadar perfectamente.

Se supone que: Jorge Ling todavía estaba vivo cuando lo llevaron a la Cruz Roja a bordo de una ambulancia de esa institución.

Los médicos de guardia en la Cruz Roja se apresuraron a atender al accidentado; además de darle respiración artificial aplicaron varias inyecciones de coramina, en el hemitórax izquierdo.

De nada sirvió ese medicamento porque, como decimos arriba, Ling Macías tenía el corazón en el lado derecho.

Los doctores Ramón Fernández Pérez y Diego Moreno Gilbón practicaron la necropsia
al cadáver. Al abrir las cavidades se encontraron con el fenómeno de la transposición
visceral. Tal quedó asentado en el expediente 1187.

Ayer, el padre de Jorge Eugenio Ling Macías, se presentó en el Servicio Médico Forense a solicitar una copia certificada de resultado de la necropsia. No dijo para qué necesita ese documento, pero explicó que estaba enterado de que su hijo tenía las vísceras cambiadas.

Jorge Eugenio Ling Macías fue ambulante de la Cruz Roja durante tres años. Tenía 22 años de edad y se alistaba para ingresar en el equipo de los hombres-rana de la Cruz Roja.

Publicada el 21 de abril de 1965 en La Prensa.

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