EL TAXI ME HA HECHO FEMINISTA

Pues fíjese que lo que me ha dejado el taxi en todos estos años de trabajo es que me ha hecho feminista. Serio, no me vea con esos ojos: soy de los que piensa que ser mujer en este mundo está canijo. ¿Que cómo llegué a esa conclusión? Pues es que aquí en el taxi nos toca ver de todo y, créame o no, muchos de nosotros sufrimos mucho de acoso sexual.

Hace como veinte años, estaba yo muy jovencito, tenía pocos años de casado y, no es por presumido pero no tenía yo esta panzota ni estaba yo calvo, jajajaja. Pues andaba yo en la vuelta de domingo y que recojo a un fulano ahí cercas (sic) de la Santa María. “A la Villa, de favor”, me dijo y se sentó en el asiento de enfrente. Pronto me di cuenta de que traía ondas sexuales (sic). ¿Por qué? Pues porque le empiezan a preguntar a uno que si tiene algo contra los homosexuales, que si ha visto a hombres besarse y pues así se siguen, verdad, con esas preguntas que, pues uno contesta, pues incómodo, para que le voy a decir otra cosa. Cuando salimos ya cercas (sic) de Reforma que me dice que traía pues algo así como veinte mil pesos pesos, lo equivalente, haga de cuenta, a 200 pesos de hoy, usted ni se debe acordar de eso, usted está muy jovencita. Bueno, pues que me ofrece esa cantidad para que le enseñara yo los calzones. No pues que me paro en seco y que le pido que abandone la unidad.

“No, no te saques de onda, nomás quiero me enseñes los calzones”, y que me pone la mano casi en la entrepierna. No pues que abro la puerta y que me salgo corriendo del taxi y, al salir, ¿va a creer que el sujeto me jaló el pans y me lo bajó? No pues que me atravieso la calle y desde ahí le gritaba yo que se bajara de mi taxi y el otro nomás puro risa y risa. Horrible, señorita. Total que como diez minutos después, que se baja y que me grita que nomás porque no traía más lana, que si no seguro hasta las nalgas le hubiera dado yo. Sí, así me dijo.

Ya que lo vi desaparecer a lo lejos, me subí a mi taxi y, pues, ¡ay, señorita!, le digo que estaba yo muy jovencito. Pues que me pongo a llorar. De la impotencia y de la humillación. En todos mis años de trabajo solo he vivido otra experiencia similar pero, ya le digo que por eso pienso que ser mujer en este mundo, de veras que está canijo.

La imagen de esta sección fue tomada de: http://www.sub5zero.com/the-top-20-coolest-taxis-in-the-world/

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